jueves, 24 de noviembre de 2016

Mis libros leídos: "Mujeres de ojos grandes", de Ángeles Mastretta.


Mastretta, Ángeles (1990) Mujeres de ojos grandes. Edit. Planeta. Bogotá, 2009.

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Una reivindicación de la figura femenina en la literatura: de aquella que es hija, esposa, madre, abuela, mujer.

Éste libro de cuentos es el treceavo que leo en el año. Me fue recomendado por una amiga, que se encuentra fascinada con la narrativa de Ángeles Mastretta (1949–), y es que es una autora de lo más interesante: es mexicana de nacimiento, escritora por convicción y periodista de profesión. Inició su actividad creativa como poetisa hacia el año 1978, pero al no encontrar un impacto profundo entre los lectores, se decidió por la narrativa. Alcanzó el éxito en el mundo editorial tras publicar su libro Arráncame la vida (1985), una novela que había estado planeando por años y que le mereció el Premio Mazatlán de literatura, en 1986. Reconocida por su habilidad para crear personajes femeninos dotados de características exaltantes que reflejan las realidades sociales, familiares y políticas de México. Ésta habilidad suya la ha hecho merecedora del Premio Rómulo Gallegos, en el año 1997, y la ha posicionado como una de las escritoras más importantes de los últimos años en México.

Pues bien, Mujeres de ojos grandes (1990) es un libro notable, dotado de una cantidad incontable de historias que narran la vida de distintas mujeres: regias, valientes, atrevidas, decididas, que se enfrentan al dominio del género opuesto, sin temor alguno, demostrando que también pueden salir adelante sin la ayuda de nadie. 

Varios son los cuentos que me han gustado, si bien no tienen título son fáciles de detectar: el de la tía Isabel Cobián, que el día en que murió su padre perdió la fe en todo poder extraterreno; el de Fátima Lapuente, que fue novia de José Limón durante 10 años; el de la tía Celia y su amante español; el de las gemelas Gómez y su particular forma de vivirlo todo doble; el de Amalia Ruíz, que encontró la pasión de su vida en el cuerpo y la voz de un hombre prohibido; y el de la tía José Rivadeneira, que tuvo una hija con los ojos grandes como dos lunas. Todos y cada uno, narrados con un estilo sencillo que le permite al lector tener la sensación de que está escuchando hablar a una mujer, una de ojos grandes.

¿Por qué son de ojos grandes éstas mujeres? Lo son porque viven y ven la vida de manera diferente, no se quedan quietas, no se subestiman, se alejan de lo que la sociedad les impone como correcto y hacen lo que es verdaderamente adecuado: ser mujeres y vivir como si no hubiese un mañana. Tengo que decir que Mastretta, una autora que defiende el feminismo, a través de este libro ha logrado situar a la mujer en un atril mucho más alto que el que la historia le ha otorgado. Un libro maravilloso, jocoso, femenino. Posiblemente, más adelante escribiré algo más profundo sobre su contenido. Merece ser estudiado. Recomiendo su lectura a toda mujer que quiera hallar a una cómplice en las letras; a todo hombre que quiera ser más hombre y menos burro; a toda persona que quiera ser precisamente eso: persona.

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