martes, 27 de diciembre de 2016

Mis Libros Leídos: "La liebre feliz y 26 cuentos más", de Dimitar Inkiow.

Inkiow, Dimitar (1982) La liebre feliz y 26 cuentos más. Edit. EVEREST, S. A. España.

He terminado de leer mi 15avo y último libro del año 2016: La liebre feliz y 26 cuentos más. Se trata de una colección de cuentos para niños que ha sido escrita por el autor búlgaro, Dimitar Inkiow (1932–2006), quien estudiara ingeniería de minas y más tarde, dirección escénica en la Academia de Arte Dramático de Sofía. Escribió varias obras de teatro antes de tener que abandonar el país en 1965 por problemas con el gobierno búlgaro. Se refugió en Alemania hasta 1991 y fue guionista radiofónico Radio freies Europa (Radio Free Europe) en Múnich. Escribió más de 100 libros traducidos a más de 25 idiomas.

Debo decir que éste libro es una de mis lecturas recordadas, pues la primera vez que lo leí tenía yo la edad de 8 años. Eso fue hace dos décadas. Por aquel entonces, no comprendía, en su totalidad, la dimensión de un texto literario y no me fijaba en los detalles, como ahora. Lo he leído de nuevo, con otros ojos, y me doy cuenta de que escribir para niños no es sencillo, hay que ser cuidadoso con lo que se dice. Algunos de estos cuentos son bastante simples, pero dejan una huella tenue de sensaciones que hacen pensar en la delgada línea que existe entre la ingenuidad y la inocencia.

Mi cuento favorito es, y ha sido desde la primera vez, El niño y el mago. Trata sobre un niño al que le gustan demasiado los helados. Es un “heladoimano”, si me permiten inventar la palabra. El chico no puede vivir sin los helados. Un día encuentra a un hombre viejo y decide ayudarlo, sólo por hacerlo, porque es un niño muy servicial. Cuando el hombre observa que son pocos los niños como él, le ofrece una recompensa. Le dice que es un mago y puede concederle el deseo que quiera. El niño no le cree y el mago le demuestra que sabe su nombre desde antes. Es Juanito. El niño sigue incrédulo, piensa que alguien más pudo habérselo dicho. Entonces, el mago hace que a su cartera le salgan tres pares de piernas para que así pueda andar sola. Juanito queda asombrado y no lo duda dos veces, le pide al mago que le conceda su deseo de tener su propia heladería, una para comer todos los helados que quiera. Así sucede y Juanito se encuentra en un paraíso de nieve que lleva su nombre. Come y come tantos helados, a cada instante, que comienza a sentirse enfermo. Se da cuenta de que no es eso lo que quiere y decide volver a su hábito de comer un helado semanal, comprándolo con el dinero que le dan sus padres. Con el tiempo, Juanito olvida que su heladería existe y nunca más vuelve a ver al mago, quien decide darle el sitio a otro niño que también es muy servicial pero que no gusta de los helados tanto como Juanito, quien entiende que no importa la recompensa, sino lo que sentimos al ayudar a otros.

Tras leer el libro de nuevo he descubierto que hay otros tres cuentos que son de mi agrado: El invierno y la flor, De cómo un mono venció a dos leones, y Por qué los elefantes tienen la nariz tan larga. Son aventuras de personas y animales que se mueven al interior de un mundo utópico en donde lo más perverso que puede ocurrir es que alguien diga una mentira o muera por su propia mano o avaricia. La vida es como un pétalo de rosa: un día está oculta, temerosa; al otro, ya se ha revelado. Es ésa la sensación que me deja este libro que, sin duda, leeré a mis hijos en un futuro, pero no con la intención de que aprendan algo, sino para que logren entender que toda palabra esconde una intención.


lunes, 26 de diciembre de 2016

Mis Libros Leídos: "Entrópicos/Entropics" (Edición Bilingüe), de Graciela Maglia

Maglia, Graciela (2013) Entrópicos/Entropics. Edit. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, D. C.

Detrás de la selva, detrás de los mares, detrás de la montaña
       mi ojo te sigue mirando
y mi amor
con su vieja sirena de barco te sigue llamando.
La nostalgia es una vena rota por donde se escapa la vida.

El encuentro es inevitable.

Cuando acabe de correr todos los velos de mi sueño y convierta
       mi dolor en camino
saldré a buscarte por lejanos puertos entre sogas y gritos
       de marineros.
Entonces necesitaré mis pies.
Ahora solo me entrego a la navegación solitaria de la idea.

Nadie sabe de los secretos corredores de cada corazón.

Solitudo, Graciela Maglia


El libro número catorce de éste año es una colección de poemas en la que toda aventura es un viaje hacia el encuentro: “un viaje desesperado, un viaje del poeta que tienta el azar, la nada y el caos en desproporcionada desigualdad de fuerzas”. Se trata de un culto a las palabras en el que el viento y la marea se juntan para formar un cálido torbellino de poesía; ha sido escrito por la maestra argentina, mi maestra, Graciela Maglia: Doctora en Literatura, de la Universidad de París IV París-Sorbonne; Profesora Asociada y Directora de la Maestría en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana. Entre sus publicaciones se encuentran: Palenque (Colombia): oralidad, identidad y resistencia (2012), Si yo fuera tambó. Poesía selecta de Candelario Obeso y Jorge Artel. Edición crítica (2010) y De la machina imperial a la vereda tropical. Poesía, identidad y nación en el caribe afrohispánico (2009). Actualmente, se desempeña como docente de los posgrados en Creación Literaria, de la Universidad Central (Bogotá). Es una mujer talentosa, admirable, exquisita, de eso no hay duda.

A Graciela Maglia la conocí mientras tomaba mis estudios en el Departamento de Creación Literaria de la Universidad Central.
La clase parecía ser interesante, pero lo fue aún más cuando ésta mujer nacida en el país del tango llegó a hablar sobre literatura clásica y semiótica. Basta escucharla recitar poemas de Oliverio Girondo (1981–1967), o narrar pasajes de La Ilíada y La Odisea, para enamorarse de su maravillosa mente. En cuanto la vi, entendí que aún me falta demasiado por leer y que la vida es muy corta como para gastarla en pequeñeces sin sentido. Con el tiempo, aprendí bastante de boca de esta mujer y me di a la tarea de buscar algún libro de su autoría; me sorprendí al encontrar éste librito de poesía que en su interior tenía las más preciadas palabras. Debo decir, y no es por adular, que éste ha sido el mejor libro de poesía que he leído, puesto que me puso a pensar y a sentir como ninguno otro.

“La tierra baldía, the Waste Land, es sin duda el frío páramo y el calcinante desierto, la entropía del caos primigenio donde todo es potencia, probabilidad infinita y azarosa ¿Pero el trópico es un lugar cuando lo nombras: cuerpo polirrítmico, "abandonado y abandonante", salado, que espera ser encontrado, inevitablemente". Recomiendo la lectura de este libro a todos los que, sin duda, gustan de las palabras bien conjugadas, y los invito para que se encanten al interior del entrópico mundano.