lunes, 2 de octubre de 2017

Mis libros leídos: "El jorobadito", de Roberto Arlt.

Arlt, Roberto (1933) El jorobadito. Fabril Editora, 1968. Buenos Aires, Argentina.

“(…) todos sabemos que estamos condenados a muerte. Hoy, mañana, el año que viene… pero un día…”

El jorobadito es el libro número 22 que leo en el año, la misma cifra que mi edad actual, a tan solo dos semanas de llegar a las 23 primaveras. Esta colección de cuentos, publicada originalmente en 1933 y reeditada en más de una ocasión, fue escrita por Roberto Arlt con el ánimo de dar inicio a su legendaria obra narrativa (aunque no conscientemente, claro), desconocida por muchos y apreciada por tantos. Entre sus más grandes lectores se encuentran Julio Cortázar y Ricardo Piglia, ambos fascinados por el estilo de Arlt, decidieron trabajar al interior de dicho universo narrativo durante algún tiempo; de esta manera, tanto Cortázar como Piglia coordinaron grandes antologías de la obra del escritor versátil. El uno escribió el prefacio y dirigió el título Obra completa, editado por Omeba, en 1981; el otro, lo hizo con la mejor antología de cuentos del autor hasta ahora registrada, editada por Seix Barral, del Grupo Planeta, en compañía de Omar Borré, hacia el año de 1997.

Nos hallamos con un escritor poco bondadoso que se vale de la tragedia del ser humano para detonar las tramas de sus cuentos y construir personajes con rasgos autobiográficos, a la vez que engañosos, aunque Arlt nos acostumbra a narraciones en primera persona con claro afán de verosimilitud, no solo aquí, también en muchas de sus novelas. En uno de estos cuentos Escritor fracasado, casi un monólogo interior, el narrador ahonda en lo más profundo de su subconsciente, declara suspicazmente sus principios estéticos dentro del complejo mundo literario que le tocó vivir. «¿Para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo premio un sepulcro profundo y una nada infinita? Y yo sé que tengo razón». Aquí se arremete directamente contra los críticos ultraconservadores, contra los escritores estériles; se muestra un desprecio por la posición oficialista literaria. Pero este desprecio no se limita únicamente al mundo del arte, muestra la misma animosidad por cualquier vivencia institucionalizada, como se puede ver en los cuentos Ester PrimaveraEl jorobaditoNoche terrible Una tarde de domingo, en donde el malestar hacia el concepto del matrimonio es más que notorio. En Pequeños propietarios y Las fieras, la cosa no es inferior, aparece siempre una resistencia ante el orden impuesto. ¿No se les hace que Arlt escribe siempre a partir de lo que sucede a su alrededor? Su oficio como periodista, redactando sus populares Aguafuertes, le permitió establecer una visión de mundo en la que el oprimido es el protagonista y todo se mueve como a pie de página. No hay duda alguna de la habilidad notable de Arlt para cartografiar su realidad. El antihéroe planteado por este autor es casi siempre el mismo, en definitiva, concentra la angustia y frustración de un hombre estigmatizado por la sociedad en crisis en la que vive.

Este libro fue la primera colección de cuentos que, en vida, publicó Roberto Arlt. Hoy, años después de dicha publicación, rescato el legado de tan magno escritor e invito a los lectores a acercarse a su obra, puesto que éste es uno de esos autores que merecen más, mucho más.

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